Más de Mil Elementos Buscan a El Chueco en la Sierra Tarahumara

Chihuahua.- La Fiscalía de Justicia de Chihuahua mantiene la búsqueda de José Noriel Portillo Gil, alias “El Chueco”, presunto homicida de cuatro personas, entre ellas dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui.

“La detención de ‘El Chueco’ va trabajándose, no es un tema sencillo, independientemente de las condiciones de la sierra, pero si les quiero decir que es un trabajo que está siendo muy coordinado con todas las dependencias federales, con la Guardia Nacional, con la Sedena, con la Secretaría de Seguridad Pública del estado y la Fiscalía, es lo único que te puedo decir, no te puedo decir si ya lo tengo ubicado, porque no te debo decir eso, pero es sí o sí lo debemos detener, lo he dicho varias veces, es difícil las condiciones que se nos está presentando, pero no va a ser imposible”, aseguró Roberto Fierro Duarte, fiscal general de Chihuahua.
 
 

 
Además, se mantiene la recompensa de cinco millones de pesos para quien proporcione información que lleve a su captura.

Actualmente, más de mil elementos de las Fuerzas federales y estatales patrullan la sierra Tarahumara en busca de “El Chueco”.

De acuerdo con las autoridades, tras el crimen en contra de los sacerdotes y el guía de turistas, ya se logró restablecer el orden en esa región del estado.

 
“No vamos a cesar hasta que eso se dé, sin embargo, en el inter, la verdad es que hemos reestablecido el orden público en toda la zona gracias a la presencia, como lo digo y lo repito, de los dos niveles de gobierno, hemos logrado identificar también la estructura que está hacia arriba, ya no solo de este delincuente hacia abajo que operaba con él, sino de los jefes de él y creo que eso es importante”, destacó Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública de Chihuahua.
 

 
 
A la persecución de José Noriel Portillo Gil se suma la detención del narcotraficante Rafael Caro Quintero, la cual preocupa por un posible repunte de violencia por los reacomodos de grupos de la delincuencia organizada que se disputan el control en la zona del triángulo dorado, que incluye precisamente Urique, Chihuahua.

“Siempre cuando hay una detención de ese tipo, siempre hay algunos reacomodos o alguna situación que tenemos que estar pendientes, pero ahorita tenemos mucha presencia policial y militar en la zona serrana y estamos trabajando en ello, entonces hasta ahorita no hemos visto algún tema que nos haya enrarecido la situación”, destacó Roberto Fierro Duarte, fiscal general de Chihuahua.

 
Para tratar de ubicar a “El Chueco“, las autoridades estatales pidieron el apoyo de los Estados Unidos, principalmente en los estados de Texas, Nuevo México y Arizona.

La casa de El Chueco en Bahuichivo

En el poblado de Bahuichivo, ubicado en la sierra Tarahumara, en Chihuahua, hay una construcción que destaca por sus notables lujos y su gran tamaño, que resalta por dentro de las demás en el pequeño municipio de Urique.

Resulta que es la casa de José Noriel Portillo Gil, mejor conocido como 'El Chueco', criminal mexicano que está prófugo de la justicia y que ha tomado relevancia en las últimas semanas por los sonados homicidios de dos sacerdotes jesuitas, un guía turístico y un joven de 22 años, que tuvieron lugar hace apenas unas semanas.

 
La residencia está construida con ladrillo, tiene lámparas de vidrio colgantes y una bodega gigante, donde guardan armas y droga, pero en el terreno, la casa no es lo único que figura, también es una fortaleza donde vive todo un cuerpo de sicarios que trabajar para el narcotraficante y se encargan de cuidarlo.
 
Un complejo con dos construcciones, una con cinco cuartos, con camas y colchones, bases de madera gastadas y rotas, desgastadas por el tiempo y algunos incluso con televisión. La otra en muchas peores condiciones, pues la usan para resguardar a sus víctimas y tenerlas resguardadas.

Lo que no puede faltar en ninguna de las habitaciones de esta “guarida” es un altar para la Santa Muerte, donde se pueden percibir flores, veladores y hasta balas ofrecidas como tributo con frases escritas en la pared como: "Mi vida loka”.
 

 
 
Tenía Más de 2 Mil Charolas de Cerveza,

Gran sorpresa ha causado en los medios la noticia de que “el poderío” de José Noriel Portillo Gil, “El Chueco”, en la sierra Tarahumara de Chihuahua, llegara a tal grado que, incluso, controlara la venta clandestina de cerveza en las comunidades.

 
Así lo revelaron indagatorias de las autoridades en Chihuahua durante el operativo de búsqueda y captura de El Chueco, señalado como el asesino de dos sacerdotes jesuitas, un guía turístico y un joven de 22 años en el poblado de Cerocahui.

De acuerdo con estas investigaciones, El Chueco ocultaba la cerveza en inmuebles que utilizaba como bodegas en la comunidad de Bahuichivo.

Para garantizar el control de este mercado negro en la sierra Tarahumara, el grupo criminal de Noriel Portillo amedrentaba a los dueños de pequeños negocios diciéndoles que las cervezas estaban marcadas y hasta identificadas por números de serie, a fin de que sólo se vendiera la “suya”.
 
 
Como parte del despliegue de ejército, Guardia Nacional, Fiscalía y policía estatal, fue ubicada una bodega en la comunidad del municipio de Urique, en la que hallaron más de 2 mil charolas con cerveza.

Las indagatorias revelaron que El Chueco comenzó a vender clandestinamente cerveza marca Tecate en las comunidades de la sierra Tarahumara desde hace 2 años. Las latas las traía desde Navojoa, Sonora, y recorrían más de 250 kilómetros.
 
 

 
Para el fiscal General de Chihuahua, Roberto Fierro Duarte, el hecho de que El Chueco tuviera el control de la venta clandestina de cerveza demostraba el “poderío” que obtuvo este líder criminal, a partir de la impunidad que gozó durante años en la sierra Tarahumara.
 
 





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