José Gil Caro "El Pelo Chino" el Verdadero Líder del Grupo Caborca

Le apodan "El Pelo Chino", su nombres es José Gil Caro Quintero, señalado por autoridades federales y adversarios como sobrino del capo Rafael Caro Quintero y es quien tomó el liderazgo del Cártel de Caborca que actualmente mantiene una disputa con la facción del Cártel de Sinaloa que dirigen los hijos del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

Reportes oficiales y periodísticos, ubican a "El Pelo Chino" como responsable del trasiego de cargamentos de cocaína procedentes de Sudamérica y que arriban a México, a través de las playas de la región Costa Chica que abarca los estados de Guerrero y Oaxaca, así como Chiapas y Quintana Roo.

Desde 2020, han dejado narcomantas en el estado de Sonora donde hacen referencia a la confrontación que mantiene El Pelo Chino con los hijos de El Chapo por el control de esa entidad donde Rafael Caro Quintero habría fundado el grupo denominado el Cártel de Caborca, después de su excarcelación en 2013 tras 28 años de permanecer preso acusado del asesinato del agente de la DEA, Enrique Kiki Camarena.

 
No obstante, la presencia de José Gil Caro El Pelo Chino o Jogil en el sur del país se ha evidenciado tras los decomisos de importantes cargamentos de cocaína realizados por la Marina en la franja marítima de la región Costa Chica, conformada por los estados de Guerrero y Oaxaca, que abastecen el corredor turístico y de drogas: Acapulco - Cuernavaca - Ciudad de México, zona donde se encuentra el principal mercado de adictos al alcaloide en el centro de México.

El pasado 7 de abril, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, informó en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional, acerca de la detención de siete integrantes del Cártel de Caborca que trabajaban directamente para El Pelo Chino y fueron capturados en el municipio costero de Pinotepa Nacional, Oaxaca.

“En el caso de Pinotepa Nacional, Oaxaca, el 29 de marzo la Fiscalía y la Secretaría de la Defensa Nacional detuvieron a siete operadores de José Gil alias 'El Chino Quintero'. Es el líder del Cártel de Sinaloa en Oaxaca y la Costa Chica de Guerrero. Fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República y han sido imputados por los delitos de contrabando, estupefacientes, delincuencia organizada y portación de armas de uso exclusivo militar. Estos son parte, como dije, del cártel de Sinaloa”, expresó la funcionaria federal hace tres meses.
 
 

 
El 28 de junio, el Ejército, la Guardia Nacional y policías estatales protagonizaron un enfrentamiento con miembros de la autodefensa denominada Unión de Pueblo y Colonias del Estado de Guerrero (UPOEG), en el municipio de Marquelia, Guerrero donde fue detenido el comandante del grupo armado, Jesús Calleja Clemente y seis miembros más de la organización armada.

El comandante Calleja de la UPOEG, previamente había amagado con desarmar y linchar a infantes de la Marina que realizan actividades contra el narcotráfico en la franja costera de los municipios de Marquelia, Cópala y San Marcos en la Costa Chica de Guerrero donde un grupo de empresarios originarios de Puebla, construyen un desarrollo inmobiliario para detonar la ruta turística que conecta con el puerto de Acapulco.

 
Tras la detención del comandante Calleja de la UPOEG, un grupo de transportistas y vendedores ambulantes cerraron vialidades en el puerto de Acapulco para presionar a las autoridades y liberaran a los integrantes del grupo armado que opera en la Costa Chica de Guerrero.

Al respecto, el martes 7 de julio, el subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía Berdeja aseguró que los miembros de la autodefensa de la UPOEG detenidos en Marquelia, forman parte del grupo delictivo Los Rusos, brazo armado de El Pelo Chino que operan en el puerto de Acapulco y los municipios que conforman la Costa Chica de Guerrero.

En los últimos dos años, la Semar, ha decomisado más de tres toneladas de cocaína en las playas de la región Costa Chica y detenido a más de cinco personas personas de origen mexicano, colombiano y ecuatorianos que transportaban el alcaloide en lanchas tipo Imemsa con doble motor fuera de borda, así como submarinos de fabricación artesanal, indican reportes oficiales.
 

 
 
Incluso, el pasado 5 de julio de 2021, miembros de la autodefensa de la UPOEG localizaron un submarino emergido en las playas del poblado pesquero de Barra de Tecoanapa, municipio de Marquelia,. La embarcación elaborada con fibra de vidrió tenía una longitud de al menos 20 metros y al interior, solo encontraron bidones para combustible.

Desde el gobierno de Héctor Astudillo, se impulsó en esta franja controlada por la UPOEG y Los Rusos un proyecto turístico en los balnearios de Tecomate Pesquería del municipio de San Marcos y Playa Azul en el municipio de Copala y se mencionó cómo los inversionistas a Gabriel Posada Cueto de Grupo Proyecta; Raúl Morales de Grupo Mercatus y Eduardo Sánchez Navarro de Grupo Questro, todos procedentes del estado de Puebla.

El proyecto en esa franja costera contempla parques ecológicos; campos de Golf; hoteles; estancias para el descanso; áreas de recreación; turismo de aventura y deporte hípico, y se considera como el complejo turístico inmobiliario "más importante de Guerrero y México".

 
En contraste, esta franja costera de vocación turística se ha convertido en una zona de guerra por el arribo de cargamentos de cocaína procedentes de Sudamérica donde el nombre del sobrino del capo, Rafael Caro Quintero ha sido exhibido en narcomantas y reportes oficiales de la Marina. 
 
José Gil Caro Quintero, “Don José”, sobrino de Rafael Caro Quintero –y de Jalisco Nueva Generación han logrado construir un andamiaje de complicidades que incluyen a altos funcionarios locales, de Aeronáutica Civil, policías estatales e incluso militares que sirven al crimen para permitir que los aviones con cocaína aterricen sin mayores complicaciones en el Caribe mexicano. 

 
 
 
Tan sólo en lo que va del año han sido incautadas ocho avionetas y sólo en cuatro de ellas halló droga. Sin embargo, la propia Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoce en sus informes que unas 50 avionetas ilegales se mueven anualmente en el espacio aéreo de Quintana Roo. 

 
Muchos de estos aparatos evaden los radares oficiales y terminan aterrizando en Belice. Según la DEA, José Gil Caro Quintero opera en Chiapas, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo y a él le atribuyen la narcodinámica aérea de la región del Caribe. 
 
Por su cabeza la DEA ofrece 20 millones de dólares. Ante este flagelo que envuelve a Quintana Roo y Yucatán las autoridades federales nada han podido hacer. El llamado “sellamiento de la frontera sur”, con el que pretenden impedir el aterrizaje de aviones, ha resultado un verdadero fiasco, pues el Gobierno de la Cuarta Transformación carece de una estrategia anticrimen. Por ello, el narco ha encontrado en el Caribe y en buena parte del país un paraíso libre donde impera la impunidad.

 
 
 
Territorio de intenso flujo de drogas, la zona del Caribe mexicano ya se convirtió en la región más socorrida por los cárteles de la droga para mover sus cargamentos. Con amplias complicidades oficiales –que van desde funcionarios de Aeronáutica Civil hasta policías estatales e incluso militares –los grupos criminales han aprovechado las debilidades de las autoridades para mover droga a través de aviones que, tanto de día como de noche, aterrizan en el aeropuerto de Chetumal o en cualquier pista o carretera para descargar toneladas de cocaína.

 
 
 
A través de diversos informes, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoce la frecuente violación del espacio aéreo de Quintana Roo por parte de los grupos criminales que utilizan esa zona del Caribe para introducir cocaína, mariguana, metanfetaminas, heroína y drogas sintéticas. Una vez que arriban a suelo mexicano, el siguiente paso es introducirlas a Estados Unidos, el voraz mercado de consumo.
 
 


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