Carteles Méxicanos y los Narcoaviones que llegan de Belice

Un Jet Hawker, presuntamente cargado con dos toneladas de droga, fue asegurado por elementos de la Policía Federal y la Procuraduría General de la Republica (PGR), en el Aeropuerto Internacional de Chetumal.

De acuerdo con los datos recabados la aeronave NN886N, blanca con franjas azules, aterrizó a las 3:30 de la madrugada del viernes, sin autorización del Centro de Control Aéreo, ni registro en bitácora de vuelo, lo que alertó a las autoridades.

Desde esa hora, los agentes federales arribaron al sitio y pusieron bajo resguardo la aeronave, en espera de la orden de revisión. No se reportó detenidos.

Por la tarde, con la orden para que peritos pudieran inspeccionar la unidad y extraer todas las evidencias del interior; principalmente huellas, así como asegurar la droga que transportaba como evidencia para iniciar el procedimiento por hechos probablemente constitutivos de delito.

Para dicho acto, se montó un operativo que se prolongó por varias, en el que además participaron elementos del Ejército Mexicano para acordonar la unidad y resguardar la seguridad de la terminal aérea que además participaron elementos del Ejército Mexicano para acordonar la unidad y resguardar la seguridad de la terminal aérea Datos extraoficiales revelaron que la aeronave transportaba aproximadamente dos toneladas droga, supuestamente, con destino al vecino país de Belice, en una pista ubicada entre San Esteban y Progreso. Sin embargo, no pudieron bajar porque en el lugar los esperaban militares beliceños, al abortar la misión, el poco combustible los obligó a bajar en Chetumal. Los tripulantes abandonaron el jet y brincaron la barda perimetral de la terminal, del lado de la carretera federal Chetumal-Cancún.

En su oportunidad, Miguel Ángel Huerta Ceballos, general de Brigada Diplomado de Estado Mayor informó que este año han aterrizado cuatro aeronaves en el país de Belice, al parecer transportando droga, de acuerdo con los últimos informes que realizó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Quintana Roo. "Quintana Roo es una zona turística y el turismo es el que demanda ese tipo de sustancias (drogas), entonces lo que hacen las personas que se dedican a esa actividad es acercarse lo más posible al mercado", dijo el general.

Transportaba aproximadamente dos toneladas droga, supuestamente, con destino al vecino país de Belice.
 
El caso de Belice.
En medios beliceños se informó que alrededor de 40 minutos antes de este aterrizaje ilegal en el aeropuerto de Chetumal, un avión fue avistado en los alrededores de los distritos de Orange Walk y Corozal, muy cerca de la frontera con México.
Alrededor de las 2:00 de la mañana hora de Belice, que son las 3:00 de la mañana en la hora de Quintana Roo, las policías de Orange Walk y Corozal obtuvieron información de que un avión aterrizaría cerca de la carretera que conecta a la Villa de San Estevan, distrito de Orange Walk con la Villa Progresso, en Corozal.
Cuando la policía acudió al lugar encontraron una pista de aterrizaje clandestina, que fue preparada con luces que los narcotraficantes colocaron sobre la carretera, con aproximadamente 1.7 metros de separación, las cuales se utilizaron para mostrar al piloto el lugar del descenso.
Junto con el reporte de este aterrizaje no autorizado, las autoridades de Belice se enteraron del avistamiento de dos camionetas sospechosas que estaban en el área, por lo que fueron a revisar y alcanzaron a uno de los vehículos a punto de cruzar el ferry de Pueblo Viejo, en el área de Progresso, zona que es conocida por sus múltiples avistamientos y aterrizajes de aviones sospechosos.
Se dio a conocer que los ocupantes de la camioneta abrieron fuego contra la policía, aunque nadie resultó herido. Los hombres obligaron al trabajador del ferry para que los cruzara, pero al llegar al otro lado perdieron el control de la pesada unidad y se estrellaron contra un árbol.
Tras el accidente arribó al lugar una segunda camioneta que recogió a los hombres del primer vehículo y se dieron a la fuga, sin que las autoridades beliceñas les puedan dar alcance.
Se presume que las personas que estaban en tierra coordinando el aterrizaje se percataron de la presencia de la policía y alertaron inmediatamente al piloto, quien abortó la misión y huyó con rumbo a Chetumal, donde tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto capitalino.
En otros medios también se informa de este operativo y del aterrizaje frustrado en la misma zona, pero no se habla sobre el enfrentamiento armado de la policía contra los presuntos narcotraficantes, sino que sólo se da a conocer del aseguramiento de una camioneta sospechosa.
Según la información referida, la policía de Belice ya trabaja con las autoridades mexicanas en el caso. 
Un suceso similar ocurrió el pasado mes de abril en la misma zona, donde se tuvo conocimiento de un jet presuntamente empleado para el narcotráfico, el cual fue hallado en la ruta de las comunidades Progresso y San Estevan, en Belice. 
 
En esa ocasión se trató de jet modelo British Aerospace 125, comúnmente conocido como Hawker Siddeley 125, descrito como un avión de negocios de tamaño mediano, que es de carácterísticas similares en tamaño y capacidad al jet marca Beechcraft modelo Hawker asegurado en Chetumal el pasado viernes. 
En esa ocasión, aunque el aparato fue vinculado con operaciones del narcotráfico, no se supo de los pasajeros y no se encontró droga en su interior. 
Pero la aeronave había sido preparada para el trasiego de la droga, los asientos para los pasajeros fueron removidos y todo indicaba que se utilizó para transportar algún cargamento ilegal. 
Las alas del avión estaban chamuscadas, por lo que se presume que sus tripulantes intentaron incendiarla, aunque no tuvieron éxito ante la llegada de militares y policías beliceños.
Otro caso
Más de una tonelada de cocaína fue asegurada por autoridades beliceñas, al interceptar un avioneta bimotor que aterrizó de forma clandestina en la frontera de este país, acción que derivó incluso en una balacera.

Autoridades policiacas de Belice sorprendieron a presuntos narcontraficantes al momento que aterrizaban en una avioneta de forma clandestina en una zona selvática en el distrito de Blue Creek.
 
Después de un intercambio de disparos, los policías lograron detener a tres personas, dos presuntos narcotraficantes mexicanos y un oficial de policía de Belice. El piloto logró darse a la fuga.
 
La aeronave traía más de una tonelada de cocaína, al parecer procedente de Colombia.
 
En lo que va del año, ha repuntado el número de avionetas abandonadas o estrelladas halladas en la frontera entre Quintana Roo y Belice, indicativo de un aumento en la actividad de esta ruta de trasiego de drogas.

Historia los Zetas y los narcoaviones

La media tonelada de cocaína, así como una millonaria cantidad aún no cuantificada, que transportaba la avioneta que se estrelló e incendió entre los límites de Campeche y Quintana Roo, era del Cártel de Los Zetas, quienes por lo menos hace cuatro años se aposentaron en Belice, aprovechando su posición geográfica.

Lo anterior fue confiado a Sol Quintana Roo, por autoridades de la Subprocuraduria Especial de Investigaciones en Delincuencia Organizada (SEIDO), quienes revelaron que se tienen indicios que desde 2014, llegó a territorio beliceño este grupo delictivo.

La disputa entre Los Zetas y Los Maras, que convirtió a Belice en botín de narcotraficantes, es por la frontera natural que hace con México por el Río Hondo, cerca del ingenio localizado en el municipio de Othón P. Blanco, en Quintana Roo.

No es la primera vez, comentaron expertos investigadores, que se observa la presencia de avionetas y presencia de este grupo delictivo en esta zona, tan sólo en este año se han detectado decenas de ellas, varias de las cuales se estrellaron, como ésta última, y otras tuvieron que ser abandonadas junto con cargamentos de droga; en cada caso transportaban no menos de media tonelada de cocaína o hasta 700 kilos.

Por lo agreste del terreno, añadieron las fuentes, ha sido difícil concretar detenciones ya que para llegar al sitio del siniestro tienen que cruzar terreno sumamente accidentado, como brechas, parajes, montes y selva, por lo que al llegar sl sitio, los presuntos narotraficantes ya huyeron.

Entre 500 y 700 kilos de droga (cocaína), así como una millonaria cantidad en dólares y pesos mexicanos, transportaba la avioneta que Intentó aterrizar equivocadamente en un paraje, al suponer que era la narcopista habilitada para su llegada.
De acuerdo a los indicios recabados en el lugar de los hechos, en la zona limítrofe entre Campeche y Quintana Roo, la avioneta tipo Cessna, Centurión II, Manufacturada por la empresa CESSNA AIRCRAFT COMPANY con sede en WICHITA, KANSAS, con Type Certificate 3A21, con Process Certificate , modelo: T210N y con numero de serie 21063765, no se desplomó ni fue incinerada , de lo contrario no hubiesen sido encontrados los pilotos en la escena, sino que se estrelló en un punto donde supusieron los pilotos que había una pista, cuando en realidad se trata de un terreno accidentado e inaccesible.

Ello originó que se estrellara y se incendiara entre la malesa, árboles y arbustos, provocando las lesiones mortales y la muerte ‪de las tres‬ personas que la tripulaban.

Transportaban Cocaina

Se descubrieron rastros de droga (cocaína), lo mismo que billetes (dólares y pesos) semiquenados, lo que hace suponer a los investigadores que la carga de estupefacientes y el dinero en su conjunto, fueron trasladados a otro sitio.

Para llegar hasta el sitio del siniestro, el personal policiaco, apoyado por militares de la XXXIV Zona Militar, tuvieron que recorrer decenas de kilómetros por brechas y selva, hasta que llegaron al lugar donde encontrtaron los restos del aparato que trataron de ocultar entre los matorrales.

El lugar es considerado como una zona dominada por el crimen organizado, por lo que se estima que narcotraficantes, del mismo grupo o de bandos contrarios, acudieron al sitio del percance y se hicieron cargo del traslado de la droga, del dinero y de los cuerpos de los pilotos que finalmente aparecieron en las inmediaciones del poblado de Nuevo Bécar, en los límites del municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo, a varios kilómetros de donde ocurrió el accidente.

La hipótesis del motivo por el que fueron movidos los cadáveres, según investigadores, podría ser que fue para desviar las indagatorias y tratar de desligar un hecho de otro, pero los objetos localizados en la zona del desastre, resultan vinculatorios entre ambos hechos.

Según la bitácora del aparato y anotaciones en una libreta que se econontró a medio quemar, la tripulaban tres personas, oriundas de Sinaloa, que provenían de Venezuela y los rastros descubiertos en el lugar, indican que se trató de un fuerte cargamento de droga y dinero producto del trasiego de la misma.
 
Ni torturados ni ejecutados
 
Los 3 hombres, aparantemente torturados y‬ ‪ejecutados, perecieron realmente cuando se precipitó la avioneta que‬ ‪tripulaban al tratar de aterrizar en lo que pensaron, era una‬ ‪narco-pista‬.

‪De acuerdo a los resultados de la necropsia, practicados a los cuerpos‬ ‪de Eleazar Lazcano Vega, Humberto Mariscal Quintero y Eduardo López‬ ‪Flores, cuya muerte fue instantánea, las piernas rotas, el‬ ‪estallamiento de vísceras generalizado y las quemaduras que mostraban‬ ‪en un 80 por ciento de superficie corporal, obedecieron al tremendo‬ ‪impacto al estrellarse e incendiarse la nave que quedó semi calcinada.‬

‪Las coordenadas donde debería de haber aterrizado la nave, punto alejado a‬ ‪dos kilómetros donde se localizaron los cuerpos, señala que la avioneta venia de Venezuela con destino a Belice, pero al caer la noche los pilotos perdieron la ubicación real y se precipitaron dos kilometros antes de la pista de aterrizaje señalada.‬

‪Asimismo, fueron descubiertos en la nave numerosos billetes en‬ ‪quetzales y pesos mexicanos, lo que hace suponer a las autoridades que‬ ‪se trataba de fuertes cantidades de dinero.‬

Un detalle que llamó la atención de los investigadores, fue el hecho‬ ‪de que ninguno de los tres pilotos, llevaran consigo objetos de valor,‬ ‪incluso que pudieran haberse quemado, lo que revela que en el lugar‬ ‪del percance pudieron haberse dado actos de rapiña, acostumbrados en‬ ‪ese tipo de accidente y para alejar sospechas, los cuerpos fueron‬ ‪llevados a otro sitio distinto.‬

‪Mientras se lleva a cabo una inspección minuciosa, tanto en el sitio donde se‬ ‪encontró la avioneta siniestrada como en el punto donde se localizaron‬ ‪los cuerpos, descubiertos por uno de los moradores, a fin de‬ ‪establecer si no hubo la presencia de estupefacientes, toda vez que‬ ‪los pilotos eran originarios del estado de Sinaloa y venía de‬ ‪Venezuela cuanmdo se registró el siniestro.‬
 
Narcoaviones

En el presente año, han sido detectadas múltiples narcoavionetas en la frontera México-Belice, que en gran parte de los casos aterrizan para posteriormente ser quemadas.

El pasado 10 de septiembre fue interceptada una avioneta bimotor que aterrizó de forma clandestina en la frontera de este país con México.

Autoridades informaron que en este hecho hubo una balacera que culminó en tres detenidos; además, alrededor de 486 paquetes de cocaína, con un peso en conjunto de 555 kilogramos fueron asegurados por autoridades beliceñas.

La cocaína y los detenidos fueron transportados a la ciudad de Belice. Cabe destacar que, de los tres detenidos dos eran mexicanos.

*Asimismo, el 17 de agosto del presente año fue hallada en la zona fronteriza una avioneta calcinada tipo Cessna 404 sin tripulantes.

La policía de Belice confirmó que el hallazgo se produjo en una pista de aterrizaje localizada en el área Blue Creek, perteneciente al distrito de Orange Walk en Belice, localizado a cinco kilómetros de la comunidad la Unión, en Quintana Roo.

El 25 de abril autoridades de Belice localizaron una avioneta en una carretera de terracería que conduce a San Esteban, en Orange Walk, al norte del país, cerca de la frontera.

Un jet de tipo charter aterrizó durante la madrugada, pero luego de que presuntamente bajara para dejar drogas, un desperfecto provocó que no se volvieran a elevar.

Los hechos ocurrieron entre las tres y cinco de la mañana, cuando el Jet tipo chárter, color blanco con rayas verdes y matrícula 010LD, aterrizó en la carretera San Esteban como dirigiéndose a Progreso, Belice; presuntamente porque los tripulantes bajarían varios paquetes de droga, pero decidieron abandonar la aeronave, ya que no pudo volver elevarse.

El 16 de marzo, una avioneta se desplomó del lado beliceño. Trascendió que se trató de una aeronave tipo Cessna con matrícula YV3224, alrededor de 1:30 de la madrugada, cuando sobrevolaba la zona y sufrió un desperfecto que la hizo caer entre la maleza.

Asimismo, una persona fue asegurada por las autoridades beliceñas, en tanto dos camionetas fueron aseguradas en el lugar que portaban turbosina y gasavión en cantidades de poco más de 1000 litros.

Recientemente, en la mañana del 25 de octubre, fue hallado otro avión incendiado en la zona norte de Belice en la localidad de Progreso, Distrito de Corozal.

Habitantes del sitio indicaron haber escuchado la aeronave sobrevolar el lugar durante la madrugada.

Autoridades investigan si había droga en la avioneta o la descargaron y posteriormente le prendieron fuego.
 
Belice, Bastión del Narco
 
Belice es un pequeño país, de habla inglesa, que hace frontera con México y Guatemala en la costa del Caribe, al sur de Quintana Roo y mientras que para el turismo resulta todo un paraíso, con selva tropical, manglares, sus arrecifes y hoteles de lujo a lo largo de los cayos caribeños (una cadena de 450 pequeñas islas coralina), para el gang de las drogas representa uno de los principales corredores y almacén del narcotráfico.

Durante el año pasado y en los nueve meses que van del presente, han sido detectadas decenas de avionetas, cinco de las cuales se estrellaron y dos fueron abandonadas junto con cargamentos de droga; en cada caso transportaban no menos de 300 kilos de cocaína y en ocasiones hasta media tonelada.

En ese mismo lapso, solamente pudieron ser detenidas tres personas, ya que en la mayoría de los casos la policía llegó mucho después del percance, cuando los ocupantes ya habían huido dejando los aparatos abandonados, en algunos casos incluso con la droga, principalmente porque varias de las avionetas resultaron incendiadas.

La facilidad con la que operan y la pasividad, complacencia o complicidad

de las autoridades responsables de combatir el tráfico de drogas, ha provocado que los grupos criminales diversificaran sus actividades no solamente en el trasiego de cocaína, sino en el tráfico de armas y de migrantes, con la consecuente ola de violencia e inseguridad que se ha recrudecido lo mismo en Belice que en Guatemala y México.

En teoría, la presencia de múltiples avionetas furtivas hizo que se pusieran en alerta las autoridades de las tres naciones, pero en la práctica la situación es la misma, pues sólo se comprueba la existencia de los aparatos cuando sobreviene algún accidente al estrellarse la nave o bien porque tiene que ser abandonada por alguna falla.
Lo atractivo de la ubicación geográfica, aunado a la indolencia de las autoridades de los países involucrados para atacar el fenómeno del narcotráfico, ha originado que dos cárteles de la droga se aposentaran en la región y se disputen a sangre y fuego el control de la zona; se trata del Cártel Los Zetas, de origen mexicano y de Los Maras Salvatrucha, con fuerte presencia en Guatemala, Salvador y Honduras, lo que convirtió a Belice en botín de narcotraficantes.

El gobierno de los Estados Unidos elaboró una lista de países a los que consideran como territorio de narcotráfico, bien porque son productores de droga o porque son lugares de tránsito por su ubicación geográfica y, por ende, atractivos para el trasiego, aunque en su listado olvidó incluir que hoy por hoy, el más grande mercado consumidor de drogas, es precisamente ese gigante de Norteamérica.

En ese rol figuran Bolivia, Colombia, Venezuela y Perú como productores, mientras que Guatemala, Belice, El Salvador y México, como puntos de tránsito, aunque en los últimos años nuestro país también es considerado ya por la Unión Americana, tanto como productor que como introductor de la droga.

Por lo que respecta a Belice, el tema de las avionetas resulta más que evidente para confirmar la existencia del narcotráfico, pese a la negativa de los gobiernos beliceño, mexicano y guatemalteco. Apenas el pasado 17 de agosto, se precipitó una avioneta en la frontera entre México y Belice, en las inmediaciones de la comunidad La Unión, en Chetumal, Quintana Roo. La nave fue totalmente calcinada.

No hubo muertos ni heridos y las investigaciones revelaron que se hallaron indicios de droga que posiblemente fue consumida por el fuego.

El 16 de marzo, elementos de la Marina, del Ejército y de la Policía Federal, sitiaron la ribera del Río Hondo, tras la caída de una avioneta del lado beliceño. La nave pretendía aterrizar en los linderos de las comunidades de Sabidos y Allende, en el llamado “camino blanco”, cuando se desplomó. En las inmediaciones donde cayó el aparato, fue detenida una persona y se aseguraron dos camionetas blindadas, que llevaban miles de litros de turbosina y gasavión. A fines de ese mismo mes se tuvo conocimiento de otra avioneta quemada del lado beliceño, también utilizada para el trasiego de droga.

Se ha vuelto común observar avionetas que sobrevuelan la zona por las comunidades de Ramonal, Sabidos y San Francisco Botes, mientras que en los cañaverales son vistas en las comunidades de Álvaro Obregón y Allende, en Quintana Roo y de la misma manera es común que ninguna de las autoridades de los tres gobiernos haga nada para evitar esa situación.

Vuelan en las noches, por lo bajo, para evitar los radares, y aunque no se ven porque andan con las luces apagadas el motor sí se oye y resulta evidente su presencia; al principio los lugareños pensaron que la constante presencia de las naves era para fumigar los cañales pero no se ha visto ese tipo de labores y sí el incremento del narcotráfico.

En la comunidad de Ramonal, conocida por el tráfico ilegal de mercancía a través del Río Hondo, los fines de semana se han visto avionetas que sobrevuelan casi a ras del agua, al tiempo que dejan caer paquetes con droga que rápidamente son recogidos por ocupantes de lanchas con motor fuera de borda que los llevan hacia Belice, por una conexión de agua que conecta el Río Hondo con la aldea de Pachacán en Belice.

Recientemente fue localizada una avioneta abandonada en una carretera de terracería que conduce a San Esteban, en Orange Walk, en Belice, cerca de la frontera con México; se presume que era utilizada para el transporte de estupefacientes.

Pero no solamente se han visto avionetas ligeras, sino naves grandes, como un jet tipo chárter, color blanco con rayas verdes, matrícula 010LD, que luego de que aterrizara en la carretera San Esteban, rumbo a Progreso, Belice, donde presumiblemente descargaría droga, ya no pudo despegar por un desperfecto, así que los tripulantes optaron por abandonar el aparato con todo y carga.

En esa zona de Belice que hace frontera natural con México, por el Río Hondo, cerca del ingenio localizado en el municipio de Othón P. Blanco, en varias ocasiones han sido descubiertos cargamentos de droga que por alguna causa tuvieron que abandonar sus propietarios.

Uno de los casos más recientes fue el ocurrido hace unos meses, cuando en dicha frontera, del lado de Belice, en el condado Blue Creek, aterrizó de emergencia una avioneta bimotor.

Las autoridades beliceñas, que ya habían sido alertadas por las mexicanas de la presencia de la nave, acudieron al lugar y fueron recibidas a balazos por los tripulantes, La policía respondió a la agresión y logró someter y detener a tres sujetos.

En el interior del aparato, fueron encontrados 486 paquetes con cocaína que en total pesaron 555 kilogramos. De los tres detenidos un era colombiano y los otros dos mexicanos.

Con esa aeronave, es la cuarta que se ha hallado en lo que va del año en territorio beliceño, donde se presume llegan fuertes cargamentos de cocaína procedente de Panamá y Colombia.

Un reporte de Inter-American Dialogue, de Washington, señala que al compartir frontera Belice con México y Guatemala, se ha convertido en territorio del crimen organizado, pero no de ahora sino desde hace 30 años en los que se ha recrudecido el fenómeno del narcotráfico en esa pequeña nación centroamericana, que se convirtió en uno de los puntos importantes para el tráfico de cocaína, proveniente de Sudamérica hacia la Unión Americana.

El mismo estudio de Inter-American Dialogue, precisa que las mayores operaciones de los cárteles se realizan en las selvas del Petén y Los Cayos donde lo mismo se trafica con drogas que con personas, armas, maderas y animales exóticos.
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