La crisis del IJCF no es reciente ¿quien miente en Jalisco?

El gobernador anunció la remoción de Luis Octavio Cotero, titular del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), por “omisiones graves”; el exfuncionario afirmó que Aristóteles Sandoval “está desinformado”.

Después de que más de 150 cadáveres sin identificar fueran resguardados y trasladados a tres direcciones de distintos municipios en el interior de una caja refrigerada de tráiler, el mandatario estatal solicitó el despido de Cotero.

“Entiendo y lamento sentidamente la incertidumbre que generan este tipo de acciones erráticas. Seremos escrupulosos en el trato y manejo que se da a los cuerpos de las personas que fallecieron y que no han sido reclamadas. Vigilaré de cerca que haya un trato digno, diligente y apegado a derecho en todo momento”, señaló Sandoval.

Sin embargo, en una entrevista que concedió a Canal 44, el propio Cotero afirmó que su cese fue ordenado en medio de una “desinformación absoluta”, pues la decisión de cambiar de ubicación el tráiler fue tomada por la Fiscalía del Estado, misma autoridad que lo rentó para ese fin.

“Hoy (fui cesado) por una desinformación absoluta del gobernador, que es víctima de quien le dijo de una manera mendaz que el Instituto tenía la responsabilidad del manejo del tráiler. El Instituto nunca lo rentó, nunca lo necesitó; los cadáveres no son del Instituto, son de la Fiscalía”.

El secretario General de Gobierno, Roberto López Lara, explicó que si bien los cuerpos están a disposición legal de la Fiscalía, es obligación del IJCF su resguardo físico, por lo que el tráiler, que hasta ayer por la tarde se encontraba en la Bodega de Evidencias de la Fiscalía regresará a las instalaciones del Instituto.

Señaló que también se instruyó al titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, Juan Carlos Benítez, para que vigile el seguimiento que tendrán los cadáveres y cuide que no se vulnere la dignidad humana, mientras que la Fiscalía Central será la encargada de atender las medidas cautelares emitidas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ).

El Reglamento Interno del IJCF indica que es deber del Instituto “llevar el control de la admisión, custodia y entrega de los cadáveres que hayan sido puestos a su disposición”, además de “establecer y operar un mecanismo de acción a la ciudadanía para la identificación de los cadáveres”.

El colectivo Por Amor a Ellxs manifestó su indignación por estos hechos y exigió a la autoridad que actúe bajo los principios de dignidad, publicidad, rendición de cuentas y transparencia.
Permanecen sin identificar

Los más de 150 cuerpos que están adentro del contenedor corresponden a las víctimas de homicidios registrados en la metrópoli. De acuerdo con datos que la Fiscalía del Estado hace públicos a través de la plataforma Seguridad Map, son al menos cinco homicidios por día en lo que va del año.

Los cadáveres permanecen sin identificar. Mientras tanto, Jalisco se encuentra en el tercer lugar nacional en el indicador de desaparecidos, con tres mil 362 personas sin localizar, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas (RNPED). Está sólo por debajo del Estado de México (tres mil 978) y Tamaulipas (seis mil 131).

La unidad que traslada más de 150 cuerpos en su caja recorrió Tlaquepaque, Tlajomulco y regresó a Guadalajara. En la imagen, su paso por Adolf Horn.

El deambular de más de 150 cuerpos sin identificar
Hermetismo. Eso es lo que se vive en la colonia Colón Industrial de Guadalajara desde que el tráiler de refrigeración con 157 cuerpos sin identificar en su interior llegó a la Bodega de Evidencias de la Fiscalía del Estado, sobre la Calle 18, antes de llegar a la Calle 1.

En el sitio, alrededor de ocho trabajadores cortan el césped y la hierba crecida. Varios de ellos usan cubrebocas debido a los olores que —dicen— produce el tráiler, aunque el ambiente realmente emite olores más parecidos a la humedad que a la putrefacción.

Esa bodega aún no entra en operaciones de forma oficial, pero en su cochera ya mantuvo bajo resguardo la caja que preserva los cadáveres. “LMO Logística Montes” se lee a un lado del oso sonriente que forma parte del logotipo de la empresa propietaria del tráiler.

Afuera de la bodega, dos policías estatales resguardan el sitio a bordo de una patrulla. Se mantienen debajo de la sombra de un árbol, alertas ante el mínimo movimiento de cualquier extraño que se acerque al portón.

En las proximidades del lugar sólo hay más bodegas y tráileres. Ninguna casa habitación o vecino en contra de que el vehículo sea estacionado, lo que sí ocurrió cuando el tráiler llegó a Tlajomulco y Tlaquepaque en días anteriores.

Primero, los vecinos de la colonia La Duraznera, en Tlaquepaque, se inconformaron porque el tráiler tenía varios días en una bodega de la calle Los Frailes, situación que hizo que, el viernes de la semana pasada, la alcaldesa María Elena Limón emitiera un comunicado en el cual se manifestó indignada.

El mismo día, la caja fue llevada a un predio de la colonia Paseos del Valle, en Tlajomulco. Y en cuanto los vecinos se dieron cuenta de su presencia amenazaron con incendiarla. Ni 12 horas transcurrieron cuando el contenedor fue retirado de nueva cuenta y colocado en la cochera de la Bodega de Evidencias de la Fiscalía.

Pero no es el último espacio por el que deambularán los cuerpos, ya que la unidad será trasladada a las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).
Dice que no es su responsabilidad

El titular del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), Luis Octavio Cotero Bernal, dijo no tener responsabilidad por el resguardo de 157 cadáveres en una caja de tráiler que ha recorrido tres municipios de la ciudad.

Insistió en que al Instituto no le corresponde el resguardo de los cuerpos. “Ni en el Reglamento ni en la Ley está previsto; nosotros solamente recibimos cuerpos para hacer los peritajes”.

Sin embargo, en el Artículo 22 del Reglamento Interior del IJCF se deja en claro que el Servicio Médico Forense (Semefo), parte del Instituto, tiene la atribución de “llevar el control de la admisión, custodia y entrega de los cadáveres que hayan sido puestos a disposición y establecer y operar un mecanismo de atención a la ciudadanía para su identificación”, dijo a este medio.

Dijo que el problema con el resguardo de cuerpos se arrastra desde hace tres años (cuando comenzaron a incrementar los indicadores de violencia) y señaló que está abierto a las investigaciones que realice el Gobierno del Estado.

Son 15 autopsias diarias en 2018

A tope. Desde el 1 de enero, y hasta el pasado domingo 16 de septiembre, en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) se han practicado cuatro mil 083 autopsias, que significan un promedio diario de 15 procedimientos… o uno cada hora y media.


Violencia. Uno de cada cuatro procedimientos realizados en lo que va del año (mil 096) ha confirmado que la víctima falleció por causa de un arma de fuego. Hace sólo tres años, el Instituto registraba 499 víctimas por esa causa. El indicador se duplicó.

Al triple. Este año suman 239 personas que, según han confirmado las pruebas periciales, fallecieron por estrangulación. Esto equivale a más del triple de las 77 que se registraron hace en el mismo periodo de 2015.

Contraste. Entre el 1 de enero y el 14 de septiembre de 2015 se habían practicado tres mil 066 exámenes forenses. La cifra actual representa 976 procedimientos más.

Crisis. La gran cantidad de cuerpos y la poca capacidad de almacenamiento en el edificio de Ciencias Forenses hicieron que más de 150 de ellos fueran almacenados en un contenedor que se trasladó de Tlaquepaque a Tlajomulco, y de allí a las instalaciones de la Fiscalía en Guadalajara. Finalmente será llevado al IJCF.

Por ley, los cuerpos que se tienen como evidencia de una investigación no pueden ser cremados. El aumento de crímenes en el estado ha sobrepasado la capacidad de reguardo de cuerpos del IJCF.



Falló la previsión para el resguardo

Damián Campos García (profesor investigador de la UdeG)


En la opinión del académico, el conflicto por el almacenamiento de cuerpos comenzó desde la entrada en vigor del Código Nacional de Procedimientos Penales, que desde hace cuatro años establece que los cuerpos que se tienen como evidencia de una investigación no pueden ser cremados.

Eso, dijo, revela que “faltó previsión” por parte del Gobierno del Estado, ya que tanto la Fiscalía como el IJCF están bajo su cargo.

“Es un tema interinstitucional y el principal implicado debería de ser el Gobierno para que instale un lugar propicio y adecuado para los cadáveres. Debieron haberlo previsto hace varios años y apenas se están dando cuenta que no les alcanza el espacio”.

Dijo que tanto la Fiscalía como el IJCF son responsables, aunque son los agentes del Ministerio Público quienes entregan los cuerpos una vez que son reclamados, pues ellos llevan las investigaciones.

“Más que buscar responsables, el Gobierno debe crear un espacio donde se guarden esos cuerpos con estricto apego a los derechos humanos porque, aunque sean cadáveres, sus deudos son víctimas indirectas que van a reclamar su derecho”.

Telón de Fondo

Segundo cambio entre autoridades forenses


El 30 de octubre de 2014, el primer titular del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) en la administración de Aristóteles Sandoval, Marco Antonio Cuevas, confirmó a través de redes sociales su renuncia al cargo. “Me reincorporo a mis actividades como abogado postulante”, escribió en Twitter, para enseguida agradecer al gobernador por “su confianza y apoyo” durante su gestión.

Su salida ocurrió el mismo día en que se confirmó la renuncia del entonces director de seguridad pública de Zapopan, Hernán Guízar, quien recibió un resultado negativo en las evaluaciones del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), aunque no se dijo si ese también fue el caso con la evaluación de Marco Antonio Cuevas.

Entre el 31 de octubre de ese año y el 24 de marzo de 2015, la dirección interina del IJCF estuvo a cargo de Carlos Barba, entonces director de Dictaminación Pericial.
Al menos 3 años

Al menos desde hace tres años, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) opera con recursos insuficientes, según sus integrantes; hoy, la institución está en el ojo del huracán por la custodia de cuerpos que ya no caben en la morgue.

En agosto de 2015, la institución requería 100 millones de pesos adicionales para evitar situaciones como las tardías entregas de cuerpos o citas en el área de psicología con meses de retraso.
 
La respuesta del Ejecutivo estatal fue que no podían hacerlo debido a la Ley de Austeridad, apuntó desde entonces el hoy ex titular del instituto, Octavio Cotero Bernal.
 
Esta misma petición ocurrió año con año, pues en 2016 expresaron que además del recurso, necesitaban 180 peritos más en todas las áreas, principalmente en psicología, criminalística y el Servicio Médico Forense (Semefo).
 
La respuesta fueron paliativos que no resolvieron el problema de fondo: un fideicomiso para contratar temporalmente a peritos, o aumentos de poco más de 10 millones de pesos en el presupuesto, lejos de las necesidades forenses.
 
Personal, entre ellos quien hasta ayer fue el director del instituto, lamentó que el Ejecutivo nunca atendió debidamente las necesidades de los forenses.
 
"Este trabajo no es fácil, nosotros hacemos trabajo científico, el personal es urgente en todas las áreas, trabajo social, Semefo, psicología", expuso un perito que pidió el anonimato.
 
"Desde el 2013, al instituto el Gobernador le incrementó en 3 años que yo estuve ahí 35 plazas, de peritos, cuando ahí se requieren más de 200 para estar en condiciones adecuadas. Fue una cuestión muy pírrica, nunca se atendió", agregó por su parte Cotero Bernal.
 
Las protestas para conseguir aumentos al salario acordes con la inflación fueron otra constante esta administración, que cierra con una petición del propio Cotero Bernal, de aumentar en 200 millones el presupuesto del instituto, aunque eso ya corresponderá a la próxima Administración estatal.
 
De acuerdo con Cecilia Ayala Dávalos, ex coordinador general interinstitucional del IJCF, la actual Administración nunca ha entendido que debe reforzar la instituto para afrontar el alza delictiva y lamentó que silenciara a quienes intentan hablar del tema.
 
"La situación actual de nuestra sociedad, el índice de delincuencia, el número de muertes violentas, desfasan la capacidad del instituto, se esperan demasiadas horas en la entrega de un cuerpo, ese es un problema de años", aseguró.

Exhiben tráileres colapso del Semefo
 
Son un par de tráileres los que tiene a su disposición la Fiscalía General para almacenar los cuerpos que ya no caben en el Servicio Médico Forense (Semefo) y los que exhiben la falta de capacidad en la que el Gobierno del Estado tiene al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).

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