La Historia de Los Texas de Polleros a Jefes de Plaza en NuevoLaredo


En la década de los años ochenta en Nuevo Laredo, nació una de las bandas más peligrosas del crimen organizado que operaban en el país. En un principio se integró por los miembros de la familia Martínez Herrera; después fueron reclutando narcotraficantes de otras mafias, como la de los Martínez Pruneda, que se encontraban prófugos de la justicia. 

La cabeza era Arturo Martínez Herrera, llamado el Texas 1, quien en agosto de 2001, luego de haber sido uno de los hombres que controlaban el penal de "alta seguridad" de Puente Grande, junto con el fugado Joaquín "El Chapo" Guzmán y Héctor Luis "El Güero" Palma, fue trasladado al penal de Almoloya de Juarez, en el Estado de México, para tratar de cortar así el manejo virtual que Martinez Herrera seguía teniendo de las acciones de su organización desde la cárcel.

Los Texas fueron de los primeros que obligaron a las caravanas de indocumentados a transportar droga.

Una de las historias que se le conoce a esta banda es cuando, a fines de los ochenta, trasladaron a un grupo de 14 salvadoreños a Houston, Texas. 

Los indocumentados se dieron cuenta que estaban siendo utilizados para traficar droga; trataron de denunciarlos a las autoridades norteamericanas y fueron descubiertos por Guillermo y Arturo Martínez Herrera, quienes como respuesta asesinaron a 13 integrantes de ese grupo; solo quedó uno vivo, el que los delató. Desde entonces eran requeridos por las autoridades de los Estados Unidos.

Sentaron su base de operación en Nuevo Laredo, Tamaulipas. Se sabe que desde su inicio estaban coludidos con las autoridades judiciales del país. 

Contaron con la protección del entonces comandante de la Policía Judicial Federal, Guillermo González Calderoni, quien al ascender al cargo de director de Intercepción Aérea de la PJF, enviaba parte de los decomisos realizados a esta organización; Los Texas se encargaban de comercializarla, realizaban diversos trabajos para él y para quién era su socio cercano, Juan García Abrego lider del Cartel del Golfo.

Su especialidad se convirtió en ser camellos, pasando droga por la frontera, y cada vez más comenzaron a ser utilizados como matones profesionales.

Comenzó la mala suerte de "Los Texas" en 1982

Guillermo Martínez Herrera, junto con sus hermanos Arturo, Agustín, Heriberto y Daniel eran conocidos como miembros de la banda internacional de polleros denominada Los Texas, quienes operaban en los estados de Tamaulipas, Coahuila y Texas.

Su mala suerte se inició en abril de 1982, cuando en el estado de Texas, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Patrulla Fronteriza y la Administración de la Lucha contra las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) responsabilizaron a la banda de Los Texas del asesinato de siete indocumentados centroamericanos y uno mexicano, ocurrido en el condado de Fort Bend, en las cercanías de Houston, Texas.

El 26 de Marzo de 1993, el periodista estadounidense Enrique Gratas la denominó como la hermandad del crimen en un amplio reportaje televisivo que cimbró a los neolaredenses porque nunca antes se le había tocado públicamente.

El 17 de Julio de 1994, un policía municipal detuvo a Guillermo Martínez Herrera (a) El Borrado, cuando huía luego de haber participado en una infernal balacera contra agentes de la PGR. en la cual perdió la vida el comandante Luis del Moral Zamudio, quien intentó detenerlo, así como Guadalupe Martínez Espino o Karina Magali Escamilla, quien acompañaba a Martínez Herrera.

El 19 agosto de 1994, el cabecilla de los coyotes Arturo Martínez Herrera (a) El Texas fue detenido en Piedras Negras, Coahuila. Martínez Herrera se encontraba prófugo de la justicia por su complicidad en el asesinato del comandante de la Judicial Federal en Nuevo Laredo.

Arturo fué recluido en el penal de Puente Grande, mientras que Guillermo Martínez fue trasladado al penal de Máxima Seguridad de Almoloya de Juárez.

Durante su traslado, El Borrado respondió a una entrevista sobre sus vida privada. Dijo que nació el 16 de octubre de 1954 y que antes de dedicarse a actividades ilícitas, era transportista de carga regular. 

Al encabezar el motín en el penal de Nuevo Laredo, le faltaban sólo dos años de prisión.

Tiene 11 hijos con tres mujeres y se declaró inocente de todos los cargos que se le imputan.

Guillermo y su Poder dentro del Penal de La Loma en Nuevo Laredo

Desde esa fecha (1994) Guillermo El Borrado vivia en una lujosa celda, con teléfonos celulares, radio y circuito cerrado de televisión, con cámaras instaladas para la vigilancia de los accesos interiores y exteriores del penal. 

Además ha adquirido casas vecinas donde mantenía a un grupo a su servicio de por lo menos 20 personas fuertemente armadas. Durante cuatro años que habitó en ese penal, se conoció que dió la orden de matar a tres celadores y a varios reos que se negaron a seguir sus órdenes, haciéndolos aparecer como suicidios".

Guillermo Martínez Herrera, alias El Borrado, abandonó el penal de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y fue trasladado en medio de un motín carcelario, a Almoloya. Este hombre, una de las cabezas, en realidad el segundo de a bordo, de la banda de Los Texas controlaba desde el penal y desde hacia años, el crimen organizado en esa estratégica plaza fronteriza. 

Las autoridades se asombraron y mostraron fotos de un penal donde el señor Martínez Herrera contaba con varias habitaciones, cocina, sala de estar, comedor y hasta una discoteca: además El Borrado y sus amigos podían entrar o salir cuando quisieran y allí, en el penal, recibían sus visitas.

Un sistema de circuito cerrado de televisión que se manejaba desde la celda de Martínez, controlaba todos los movimientos dentro y en los alrededores del penal. 

La investigacion de Reporteros dos años antes del traslado de "El Borrado" 

Hace dos años, antes de su traslado se realizó una investigación por parte de un programa televisivo sobre Los Texas y mostraron en televisión, las cámaras que manejaba el equipo de Los Texas en las afueras del penal, se dió muchos otros datos de cómo se manejaba desde el propio penal el crimen organizado en ese cruce fronterizo, se habló de los secuestros y extorsiones que este grupo realizaba entre sectores locales, sobre todo agentes aduanales y se mostró cómo a pesar de lo que se decía en aquella ocasion las autoridades, éste era, un grupo cuyas actividades iban mucho más allá de ser, como se había dicho, el de polleros. 

Las propias vicisitudes de esa investigación, como muchas otras, demostró su poder. Llegamos en aquella oportunidad a Laredo, al otro lado de la frontera, con reservaciones de hotel que no estaban a nuestro nombre. Inmediatamente después de llegar a nuestras habitaciones, comenzaron a llamarnos por teléfono utilizando nuestras verdaderas identidades. 

Cambiaron de hotel y sucedió lo mismo. El trabajo de campo se realizó virtualmente bajo vigilancia, sobre todo cuando Víctor el reportero visitó el penal de Nuevo Laredo para confirmar lo que, dos años después, descubrieron las autoridades. Cuando se advertió a algunas autoridades que estában allí como una forma de protección, en los más altos niveles de las áreas de seguridad federal, el consejo fue "cuídense mucho porque allá está cabrón": en otras palabras, no tenían control de la plaza. 

Volvamos a la historia: Los Texas nacen a principios de los 80, como una banda local, conformada por pequeños narcotraficantes que estaban enlazados familiarmente. Desde entonces su jefe había sido Arturo Martínez Herrera, detenido desde hace algunos años en el penal de Puente Grande en Jalisco. 

El número dos era el detenido, su hermano Guillermo "El Borrado". A raíz de su detención la banda la dirigió Daniel Martínez Herrera, alias El Negro, que era el enlace con El Borrado en la cárcel y en forma similar operaba Agustín Martínez Herrera, El Tilín.

Desde sus inicios estuvieron ligados al narcotráfico pero luego se hicieron muy conocidos por controlar el paso de indocumentados en ese punto fronterizo y, posteriormente, por ser contratados para asesinatos a sueldo. No en vano, en la red de tráfico de personas que se iniciaba en Centroamérica y terminaba en Texas, este grupo se caracterizó por ser reconocidos como los más sanguinarios. 

La historia que los marcó fue cuando trasladaron a un grupo de 14 salvadoreños hasta Houston. Ese grupo se percató de que estaban siendo utilizados no sólo para entrar de ilegales a EU sino también para transportar drogas. Trataron de denunciar a sus "polleros" ante las autoridades estadunidenses pero fueron descubiertos por Guillermo y Arturo, que, como respuesta, asesinaron a sangre fría a 13 de los miembros de ese grupo, dejaron vivo sólo a uno para que se supiera que a ellos no se los delataba. Desde entonces, eran principios de los 90, están requeridos por las autoridades estadunidenses. 

Este grupo creció porque tuvo el apoyo de otro personaje célebre: Guillermo González Calderoni, quien al ascender al cargo de director de intercepción aérea de la PJF, enviaba parte de los decomisos realizados por esa corporación a los Texas para que ellos los ingresaran al otro lado de la frontera. Trabajaron durante años tanto para González Calderoni como para Juan García Ábrego. 

Los Texas, contaban con unos 50 pistoleros entrenados por Jaime González Beath, un ex miembro de las fuerzas especiales de Estados Unidos y actualmente preso en ese país. Contaban también con un grupo de 40 distribuidores de cocaína en la zona y liquidaron a toda banda rival en esa ciudad. Fue célebre en este sentido, una jornada de 1992, cuando en un solo día, asesinaron en Nuevo Laredo a 11 miembros de una organziación que intentó disputarles el territorio.

En 1994 llegó a Nuevo Laredo el comandante de la Policía Judicial Federal, Luis del Moral que se negó a aceptar un portafolio con 200 mil dólares que le enviaba Arturo Martínez Herrera. Un días después fue interceptado su vehículo y asesinado, junto con sus escoltas. Pero en esa operación, un agente de la PJF que sobrevivió al ataque, logró detener a Guillermo Martínez Herrera: se le encontraron dos kilos de cocaína, 11 paquetes de mariguana, 32 armas largas, dos lanzagranadas, y nada menos que unos 100 automóviles y camiones, de diferentes marcas y modelos. Desde entonces fue recluido en el penal de La Loma en Nuevo Laredo y desde allí dirigía con la complicidad de autoridades locales y del penal, a su organización.

Arturo Martínez, el verdadero jefe de la banda, estaba acreditado como comandante de la PJF en Piedras Negras. El hijo de Guillermo, del mismo nombre, asesinó en 1998, en una peluquería, con una Ak 47 al agente de la PJF, Jacinto Corral. Lo vieron numerosos testigos.

En 1996, mandaron asesinar a Eduardo Angelo Lozano, que había participado en la detención de Guillermo en 1994. En ese atentado fue asesinado un bebé de dos meses que estaba en brazos de su madre. La mujer perdió un ojo. Ante la reacción social que suscitó el hecho, Guillermo Martínez Herrera convocó a una rueda de prensa con los medios locales...en su celda en el penal.

¿Cómo participaron Los Texas en la desestabilización de 1994?. Una forma fue evidente: el primer personaje contratado para asesinar a José Francisco Ruiz Massieu, fue Carmelo Herrera, primo de Los Texas y miembro de la banda. Como se recordará, después de dos meses de seguimiento del político guerrerense, por alguna razón, dejó esa encomienda y se fugó con 300 mil pesos que se le habían pagado entonces por esa labor. 

Actualmente se supone que está detenido por encabezar una banda internacional de robo y tráfico de automóviles, especializada en la marca Jetta. Antes, en 1993, Herrera había sido detenido en el aeropuerto capitalino cuando transportaba 700 mil dólares en efectivo que pertenecían al cártel del Golfo. A pesar de que la detención fue pública, a los pocos días fue dejado en libertad "por falta de pruebas".

Su historia demuestra las relaciones de este grupo. Herrera era narcotraficante pero también madrina del comandante de la PJF, José Luis Larrazolo, un cercanísimo colaborador de Guillermo González Calderoni, el policía de confianza, recordará usted, de un hombre en aquellos años muy poderoso: Raúl Salinas de Gortari. Larrazolo fue asesinado el 2 de febrero de 1994 en las puertas de su casa en el Pedregal del sur de la ciudad de México. 

Larrazolo había encabezado el comando que semanas antes había intentado asesinar en el restaurante Bali Hai a su enemigo, Amado Carrillo Fuentes y a su familia. Antes de todo ello, Larrazolo y Herrera trabajaron juntos en la PJF en Mérida. De allí tuvo que partir Herrera porque en alguna ocasión mató a golpes a un detenido. Fue la época en que el cártel del Golfo había limpiado de competidores la península de Yucatán. 

Las relaciones familiares llevan, sin duda, muy lejos. Como dijimos, Carmelo Herrera es primo de Arturo y Guillermo Martínez Herrera. 

Carmelo, a su vez, es vecino de unos tíos de un señor que se llama Mario Aburto, casa en la cual, se supone que se escribieron aquellos cuadernos que se encontraron en un baúl del propio Aburto. 

¿Cómo se identificaba a sí mismo Aburto en eso cuadernos?: como un "Caballero Aguila". 

¿Cómo se identificaban a sí mismos los miembros de Los Texas?: como Aguila I, Aguila II, y así sucesivamente. 

¿Dónde se le perdió el rastro al revólver que sirvió para asesinar a Colosio?: en Tamaulipas. 

Pero seguro sólo se trata de casualidades.

Fuente: http://nuevolaredoenvivo.blogspot.mx/
Loading...
¡ CONTENIDO RELACIONADO!
Loading...

1 comentario :

  1. A quien le importa lo que estos pendejos hacian en los 80s?

    ResponderEliminar

¡DALE ME GUSTA YA!

Archivo del blog