No hallan millonario botìn de asaltante de Reynosa, detenido no quiere "cantar"

¿Dónde quedó el botín? Sin confesar el presunto culpable del triple asesinato 
Aunque las investigaciones realizadas por las autoridades en torno al asalto de una casa de cambio -que arrojó como saldo tres personas asesinadas, entre ellas el propietario del negocio-, prácticamente han esclarecido el caso, aún no ha sido recuperado el botín de 135 mil dólares y un millón de pesos obtenido por el asaltante capturado.

No obstante que el presunto responsable del asalto y triple homicidio fue identificado y señalado por testigos, éste se ha negado a declararse confeso y por lo tanto no ha revelado el paradero del botín.

Un elemento fundamental para la identificación de Eriko Rolando “N”, de 36 años, como probable autor material de los hechos, fueron la imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en el exterior de la casa de cambio atracada, denominada Centro Cambiario de México, ubicada en el bulevar Hidalgo.

El día de los hechos (17 de enero del actual), momentos antes de que arribaran las autoridades ministeriales, los familiares de la víctima mostraban dichas imágenes a las personas presentes en el lugar y empleados de negocios aledaños, con la intención de que alguien pudiera reconocer o identificar al asaltante.
¿Dónde quedó el botín? Sin confesar el presunto culpable del  <strong>triple asesinato</strong>  
CONFIANZA. El triple homicida y asaltante se fue ganando la amistad del propietario de la casa de cambio mediante transacciones de relativa cuantía, hasta que este confiado le abrió las puertas de la oficina a su victimario.

En dichas imágenes, en un momento dado, por escasos segundos, el presunto responsable aparece sin el casco de motociclista cuando regresa por la unidad, el cual se coloca a pocos metros de llegar a la motocicleta y abordarla

Ese día, el triple homicida y asaltante llegó a la casa de cambio a bordo de una motocicleta Yamaha azul, y cuando descendió de la unidad fue recibido en la puerta del negocio, amigablemente, por el propietario Enrique Feliciano Flores Martínez, quien le franqueó la entrada hasta su oficina, lo cual según sus familiares solamente lo hacía con clientes de confianza.

Cuando el hampón se encontraba adentro de la casa de cambio atracando al propietario, al lugar arribaron en una camioneta Lincoln Navigator Carlos Armando Vicencio Ruiz y Laurentino Petrearse Castro, de 28 y 31 años respectivamente, estacionando la unidad atrás de la motocicleta.

De la camioneta descendió un tercer tripulante, cuya identidad ha sido omitida por las autoridades ya que es uno de los testigos claves del caso.

Mientras Vicencio Ruiz y Petrearse Castro se quedaban en la camioneta, el tercer tripulante descendió para ir a preguntar los precios de pinturas en un negocio aledaño a la casa de cambio.

Eso fue lo que salvó la vida del tercer tripulante de la camioneta.

Al salir de la casa de cambio, luego de haber ultimado a Flores Martínez, el asaltante en su mente criminal al parecer supuso que la camioneta le estaba obstruyendo el paso deliberadamente y se fue directo, resuelto, contra los dos tripulantes, encañonándolos con la pistola, para someterlos y abordar la Navigator en los asientos traseros.

Los tomó de rehenes para escapar y luego de dar la vuelta a la manzana les ordenó detener la camioneta en la esquina de Eucalipto y Ébano de la colonia Del Valle, en la parte trasera de la casa de cambio, donde sin perder tiempo les disparó por la espalda en la cabeza privándolos de la vida.

El homicida dejó en los asientos traseros de la camioneta la mochila negra donde guardaba el botín y regresó a pie por la motocicleta.

Al llegar al bulevar Hidalgo el criminal se despojó del casco para quitarse la playera blanca manga larga con que había cometido el asalto, y se puso otra prenda de distinto color.

Luego caminó varios metros sin casco hacia la motocicleta, casi topándose en la entrada de la tienda de pinturas con el tercer tripulante de la Navigator, quien en ese instante salía del negocio para ver si ya habían regresado sus amigos, pues momentos antes había descubierto que la camioneta ya no estaba en el lugar y pensó que habían ido a realizar otro mandado mientras él preguntaba los precios de las pinturas.


¿Dónde quedó el botín? Sin confesar el presunto culpable del  <strong>triple asesinato</strong>  
OPERATIVO. El hampón dejó el maletín con dinero en la camioneta, junto con los dos tripulantes muertos, para regresar por la motocicleta a la casa de cambio y volver por el botín, escapando hacia el poniente donde dejó tirados casco, playera ensangrentada y “silenciador hechizo” que utilizó en los hechos.
El tercer tripulante nunca imaginó que para en ese momento sus amigos ya estaban muertos, asesinados precisamente por ese hombre con quien casi había topado afuera de la tienda de pinturas, cuyo rostro observó de frente para no olvidar. 

Sin reparar en el tercer tripulante -cuya existencia desconocía-, el homicida, con mirada fría y paso decidido, continuó su camino hacia la motocicleta mientras se ponía el casco y abordaba la unidad.

El asesino regresó en la moto por el botín a la camioneta y luego luego se dirigió hacia el poniente por calles de la colonia Del Valle, donde a considerable distancia arrojó el casco y la playera manchados de sangre de las víctimas, así como un tubo de plástico forrado con cinta adhesiva (de la que usan los electricistas) y relleno con esponja, el cual utilizó como “silenciador hechizo” en la pistola para que no se escuchara el estampido de los balazos.

Por eso nadie, ni los empleados de negocios aledaños a la casa de cambio, ni los vecinos donde quedó estacionada la camioneta Navigator, escucharon los disparos de la pistola .9 milímetros que utilizó el maleante para al consumar el asalto y triple homicidio, pues le había puesto al arma el “silenciador hechizo”.

Mediante rastreo y seguimiento de las cámaras de vigilancia del C-4, las autoridades establecieron la ruta de llegada y escape del asaltante-homicida, así como el lugar donde se deshizo del casco, playera y “silenciador hechizo”, los cuales forman parte del cúmulo de pruebas recopiladas por los investigadores en los escenarios del asalto y triple crimen.

La identidad del probable responsable fue establecida durante las investigaciones realizadas con las imágenes donde se aprecia plenamente su rostro, cuando pasa al lado del tercer tripulante de la Navigator, casi embistiéndolo con el hombro, en la puerta de la tienda de pinturas. 

Ya identificado como probable responsable del asalto a la casa de cambio y triple homicidio, los antecedentes de Eriko Rolando “N” fueron constatados en la base de datos criminales, donde aparece con tres ordenes de aprehensión cumplimentadas por al parecer robo con violencia y otros delitos, así como una sentencia cumplida, además de presuntamente haber estado alrededor de 10 años recluido en una penitenciaria de Estados Unidos.

El cúmulo de pruebas aportadas en las indagatorias ministeriales al parecer ubican a Eriko Rolando “N” en tiempo, lugar y ejecución de los hechos.

Las autoridades continúan rastreando el paradero del botín, sin embargo hasta el momento solamente han confirmado la adquisición hace varios años de una camioneta por parte de Eriko Rolando “N”, la cual utilizó en algunas ocasiones para visitar al propietario de la casa de cambio asesinado, mientras se iba ganando su confianza con transacciones de pocos miles de dólares para finalmente asesinarlo con premeditación, alevosía, ventaja y traición.
¡ CONTENIDO RELACIONADO!

0 comentarios :

Publicar un comentario

Archivo del blog

¡Chat Informativo!