martes, agosto 30, 2016

Tamaulipas: Sobreviviente de secuestro, narra su calvario durante 12 dias de cautiverio.

Reynosa, Tamaulipas.- Sobreviviente de secuestro, narra su calvario durante 12 dias de cautiverio.

"Me tome la libertad para hacer público algo que he venido callando durante varios años; y hoy he decidido hacerlo porque veo que esta sucediendo nuevamente. 

Cuando recien comenzaba la guerra entre los Carteles que invadieron a nuestro Tamaulipas y que fuimos objeto de las tan temidas balaceras, bloqueos, levantamientos y demás situaciones, que ustedes saben perfectamente que vivimos. 

Me toco ser una de las personas afectadas y que tuve que vivir muy de cerca todos estos hechos tan lamentables al sufrir un secuestro en una carretera de aquí de Tamaulipas. 

Fui levantado, golpeado y amordazado con cinta canela de manos, pies , ojos y boca; yo sólo esperaba el momento para el fatal desenlace; pero no fue así, no sé si para mi buena suerte o mala, porque vendría lo peor que en mi vida me hubiera imaginado vivir. . 

Fui llevado a un lugar muy lejos ; y digo esto porque paso muy poco tiempo el vehículo sobre la carretera para ingresar a un tipo como de terraceria, lo comento porque yo iba en la cajuela y sentia el brincoteo del mismo. Asi pase mucho tiempo, no sabría decir con exactitud cuanto porque en ese momento iban atravesando por mi cabeza un sin fin de cosas. 

Cuando por fin se detuvo el vehículo me bajaron y a tropezones me introdujeron a un cuarto que al entrar un aroma nauseabundo hizo que yo casi vomitara pero tuve que controlar las ganas o me ahogaria con mi propio vómito. Uno de los hombres me avento a un lugar y caí sobre una persona; en ese momento sali de mi estado de shok y pude darme cuenta que estaba secuestrado y que había muchísimos más personas en ese lugar. 

El tiempo que estuve retenido nunca vi a nadie, Sólo escuchaba a mucha gente lamentarse como si estuvieran agonizando, había niños, mujeres y hombres. No nos daban alimento alguno, sólo agua. 

Muchas mujeres fueron violentadas, en ocasiones solían sacarlas junto con su pareja para que él presenciara lo que hacían con ella. Algunos de los hombres que estaban ahi los utilizaban para diversión propia y los ponían a pelear con un integrante de ellos mismos para después matarlos haciéndolos sufrir por mucho tiempo. 

A pesar de que las familias pagaron por el rescate muchos de ellos no fueron liberados e inmediatamente de cobrado el dinero se oía la orden en los radios que procedieran a lo acordado. 

En ese momento sacaban a la persona en cuestión y sólo alcanzaba a escuchar cuando le decian "Corre" minutos después se oían las detonaciones. Yo le rogaba a Dios que me quitara la vida para no seguir escuchando todo eso; casi no dormía por temor a que llegara mi hora...

El día que me avisaron que ya me iba porque la familia había accedido a pagar lo acordado no pare de llorar; llore en silencio e hize una oración porque sabía que había llegado mi hora. 

No se hablar de horarios ni de dias porque la cinta nunca fue retirada de mis ojos, salvo en una ocasión que fue para colocar una nueva, pero no pude ni siquiera abrir mis ojos por dos motivos; el primero por temor y el segundo porque simplemente ya no tenía la fuerza necesaria para hacerlo. 

Por fin llegó la hora esperada; escuche sonar los radios e inmediatamente alguien abrió la puerta y tomándome del brazo me obligó a incorporarme, sentí como las fuerzas me abandonaron en ese momento; pero fui impulsado hacia afuera; alguien más me volvió a tomar del brazo y me hizo avanzar a tropezones pues yo seguía sin poder ver nada, los radios no dejaban de sonar con palabras y claves que no entendía. 

En aquel momento escuche el motor de un auto y como se acercaba hacia nosotros. Fui colocado nuevamente en la cajuela y de repente sentí un golpe muy fuerte en la nuca y no supe más de mi.
 
Me dejaron tirado a orillas de la carretera; fui levantado por un familiar que se arriesgo a ir por mi, aun a sabiendas que podría ser una trampa; pero no, ahi estaba yo...

Debo decir que tuvo que pasar un tiempo considerable para que yo pudiera comer normalmente, ya que mi intestino estuvo mucho tiempo sin trabajar porque yo no recibí alimento solido el tiempo que estuve retenido que fueron doce días; esto lo sé porque fue la familia quien me lo confirmó.

También pasaron meses para que yo pudiera lograr consiliar el sueño y no despertar llorando o gritando. Han pasado los años y yo aun sigo preguntándome ¿ Qué paso con toda aquella gente que estaba ahi conmigo ? ¿ Cuantos de ustedes vivieron lo mismo que yo...?

No lo sé...

Sólo se que muchos".
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